Cómo buscar causas con datos públicos

Una guía corta para pasar de «estas dos cosas van juntas» a «esto podría estar causando aquello», y saber cuándo no se puede.

1. Compararse con quien se parece

Si comparas municipios grandes con pueblos, cualquier diferencia puede deberse al tamaño. Por eso se «descuentan» factores como el tamaño, la edad o la renta: es comparar entre iguales. En el gráfico de relación del laboratorio, pulsa las etiquetas «A igual edad», «A igual renta»… y mira cómo se mueven los puntos y cuánto queda de la relación.

1b. Buscar gemelos

Una forma aún más intuitiva de comparar entre iguales: buscar parejas de pueblos de la misma provincia casi idénticos en tamaño, edad y renta, que solo se diferencian en lo que te interesa. Si en la mayoría de parejas el que tiene más de una cosa tiene también más de la otra, la pista gana fuerza. El laboratorio lo hace solo en cada relación, y te enseña algunas parejas.

2. Comparar dentro de cada zona

Muchas cosas son comunes a una provincia o una comunidad: el clima, las leyes autonómicas, la historia. Comparar solo municipios de la misma provincia las quita de en medio. Es la etiqueta «Dentro de cada provincia».

3. Mirar los cambios, no solo los niveles

Lo que es fijo en cada lugar desaparece al comparar cuánto ha cambiado cada uno. Si donde más subió una cosa más subió la otra, la relación es más creíble que si solo coinciden los niveles. La etiqueta «Mirar los cambios» te lleva a ese gráfico cuando hay datos.

4. Buscar un antes y un después

Cuando una ley o un suceso afecta a unos lugares y a otros no, se compara cómo cambian los afectados con cómo cambian los demás. Si antes iban parejos y después se separan, esa separación es la mejor pista de un efecto. Se llama diferencias en diferencias; el estudio del tope del alquiler en Cataluña es un ejemplo.

5. Pensar en la causa al revés

¿Los pisos turísticos suben el alquiler, o los pisos turísticos van a donde el alquiler ya era caro? Con datos de un solo momento no se puede saber. Ayuda preguntarse qué pasó antes.

6. Desconfiar de uno mismo

Siempre puede quedar un factor que no hemos medido. Un buen análisis dice lo que no puede descartar. Y son datos de municipios: no dicen nada de cómo se comporta cada persona.

Para aprender más: The Effect, de Nick Huntington-Klein, y Causal Inference: The Mixtape, de Scott Cunningham. Los dos se pueden leer gratis en internet.